Después de conducir por más de seis horas la sesión plenaria de la bancada de Morena en el Senado, el coordinador parlamentario, Adán Augusto López Hernández, decidió dar un paseo por el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Durante el recorrido recibió saludos de ciudadanos, recordatorios incómodos sobre “La Barredora” y lanzó críticas al PRI, incluso recomendando a Alejandro Moreno acudir a un centro de rehabilitación.

Despedida a Ernestina Godoy y salida del Senado
Al concluir la reunión con la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy, el dirigente morenista salió de la Antigua sede del Senado. Aunque fue cuestionado por la prensa sobre los acuerdos alcanzados, evitó dar declaraciones.
“Ya saben que yo no doy declaraciones”, respondió con brevedad.
Incluso rechazó probar las tradicionales gorditas de chicharrón del Callejón del 57, un antojo típico de la zona, argumentando que debía cuidarse tras una operación de meniscos.
Encuentro con simpatizantes y señalamientos
Durante la caminata, Adán Augusto fue reconocido por varias personas. Un hombre originario de Guerrero le recordó su apoyo en campaña, mientras una mujer lo saludó con afecto: “Jefe, lo quiero mucho”.

No obstante, en repetidas ocasiones escuchó gritos desde la calle: “Es el de La Barredora” y “Saludos a La Barredora”, en referencia a las acusaciones contra un exsecretario de Seguridad de su gobierno en Tabasco, señalado por presuntos vínculos con esa organización criminal.
De la crítica política a la burla contra el PRI
El coordinador de Morena también se tomó el tiempo para observar menús de restaurantes y cantinas de la zona, incluso una “chelebría”, donde ironizó sobre el concepto: “O sea, venden cheves y libros”.
Finalmente, retomó el tema legislativo para cuestionar a la oposición tras el altercado entre el senador priista Alejandro “Alito” Moreno y Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado.
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“Algunos porros políticos deberían tomar cursos de autocontrol. Quizá habría que invitarlos a Monte Fénix o a Oceánica”, comentó con tono sarcástico.
Asimismo, se burló de las declaraciones de Moreno sobre no temer las denuncias en su contra: “Ay, Jesús. Dice que no le preocupa nada”.
Para cerrar, ironizó nuevamente sobre la versión del PRI respecto a que ellos fueron los agredidos en la sesión:
“Ese discursito ya está muy gastado. Mejor hacemos una coperacha y los mandamos a rehabilitación. A ver si así los recuperamos”.







