Sergio Lara García (@Lara_ExplicaT)
El Momento que la vida te golpea No puedes evadir el tema
Estás desconectado del Mundo Del cual te creías parte
Pero si cierras los Ojos y te dejas ir Nadie más decide las Palabras de tu Corazón”
-U
Aunque por momentos lo parezca, en este texto no busco hacer una reseña o crítica de Belle (2021), dirigida por el maestro de la animación Mamoru Hosoda (The Wolf Children, Summer Wars), pero me va ser imposible adelantar algunos temas sin revelar algunos puntos de la trama. Vale mencionar que, como su nombre podría darlo a entender, está inspirada en el cuento Francés y su famosa interpretación de Disney, La Bella y la Bestia.
De antemano lo digo: la recomiendo con toda mi fuerza y es de mis películas favoritas de la última década. Ah, eso y que La Bella y la Bestia es la mejor película de Disney. Punto.
En el mundo de Belle, U es una Red Social, donde a través de Avatares y Realidad Aumentada, las personas pueden interactuar con una nueva “máscara”, cuya introducción deja en claro las posibilidades que ofrece:
“No puedes volver a empezar de nuevo en la realidad, pero puedes volver a empezar de nuevo en U”.
En esta aplicación es donde Suzu, una joven que experimentó una tragedia siendo niña, encuentra finalmente una voz para sí misma y para expresarse. Pero esto llega de la nada: de un día para otro Suzu pasa de ser una más, a convertirse en Belle, la máxima estrella y cantante de dicha red social.
En esta era donde la viralidad está a un Tuit de distancia, la tormenta que atraviesa Suzu es algo que creo muchos en este medio experimentaron en algún momento. Carreras completas se han forjado o destruido en un momento que alborotó a las masas.
Tal vez no tengamos la tecnología fantástica que le permite a Suzu convertirse en Belle, pero sí tenemos los medios de comunicación que permiten a cualquiera convertirse en alguien de trascendencia dentro de la opinión pública.
Nuestras opiniones, ideas, bromas, quejas, arte y todo lo que decidamos que queremos que forme parte de la web, se vuelve susceptible a que cientos de miles de millones de personas lo vean, lo repliquen, lo copien, lo transformen y hasta que lo trastornen.
Llega a ser aterrador.
En lo personal, un par de veces he podido lograr que una broma u opinión mía logra ser vista, según Twitter, por cientos de miles de personas. Una cantidad de individuos que no alcanzo a
“El Momento que la vida te golpea No puedes evadir el tema
Estás desconectado del Mundo Del cual te creías parte
dimensionar me leyó; esto es para algunos, un día normal, pero para mi fueron momentos exageradamente bizarros y extraños.
En este momento yo no soy nadie, en cuanto a lo que influencia en este mar de información se refiere, pero he visto a más de una persona que admiro lograr volverse referentes en el análisis político.
Traigo esto a colación, por ser parte de los temas que Belle nos plantea en su subtexto: ¿Qué tanto impacto puede tener nuestra voz? ¿Estamos listos para blandir el poder que las redes nos otorgan a todos?
Hoy Twitter, tal vez la red social que más se asemeja a la fantasía de U, es un desastre en llamas. El nuevo liderazgo de Elon Musk, su personalismo, falta de visión y estridencia, llevaron a Twitter a perder varios de los controles que permitían un desarrollo relativamente estable de la red. Imperfecto, pero mejor al salvaje oeste actual.
Belle es una pequeña gran obra maestra, que como muchas grandes obras con temas de Ciencia Ficción, retoma los retos de la tecnología moderna y nos hace cuestionarnos hacía donde nos dirigimos.
Encontremos nuestra voz en este torbellino.
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