El Gobierno de Estados Unidos imputó al expresidente de Cuba, Raúl Castro, por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles del grupo Hermanos al Rescate, ocurrido hace 30 años.
El Departamento de Justicia estadounidense informó que Castro y otras cinco personas enfrentan cargos penales por conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y asesinato.
El ataque fue realizado por la Fuerza Aérea de Cuba contra aeronaves operadas por el grupo de exiliados cubanos con sede en Miami. En el hecho murieron cuatro personas, tres de ellas ciudadanos estadounidenses.
La acusación fue presentada en Miami, uno de los principales centros del exilio cubano en Estados Unidos. Además, se dio a conocer el mismo día en que se conmemora la independencia cubana.
Raúl Castro era ministro de Defensa cuando ocurrió el derribo. En ese momento, Cuba era gobernada por su hermano Fidel Castro. Actualmente, Raúl Castro tiene 94 años y está retirado de cargos públicos, aunque sigue siendo considerado una figura influyente en la isla.
La imputación representa un hecho inédito en la relación entre ambos países. Washington nunca había acusado formalmente de asesinato a un alto funcionario cubano, en funciones o retirado.
EEUU incrementa su presión en Cuba
La medida se da en el contexto de una presión creciente del gobierno de Donald Trump contra Cuba. En los últimos meses, Estados Unidos ha aplicado sanciones contra funcionarios, oficinas gubernamentales y empresas extranjeras con negocios en la isla.
También se han reportado tensiones por vuelos de vigilancia, ayuda humanitaria y señalamientos sobre presuntas actividades de espionaje de China y Rusia desde territorio cubano.
El gobierno de Cuba rechazó la acusación. El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que se trata de una acción política sin sustento jurídico y advirtió sobre las consecuencias de una posible agresión militar.
Analistas señalan que la imputación podría formar parte de una estrategia de “máxima presión” contra La Habana. También la comparan con las acciones tomadas por Washington contra Venezuela.
Sin embargo, especialistas advierten que el caso cubano presenta diferencias importantes. Señalan que el sistema político de Cuba está más institucionalizado y que una eventual operación contra Castro tendría altos riesgos políticos y diplomáticos.







