La refinería Deer Park, propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Texas, Estados Unidos, alcanzó una producción diaria de 287 mil barriles de gasolinas, diésel y turbosina durante el primer trimestre de 2026, superando ampliamente el rendimiento individual de las siete plantas ubicadas en territorio nacional. Informes oficiales obtenidos mediante solicitudes de transparencia revelan que el complejo texano opera al 84% de su capacidad instalada, mientras que las refinerías mexicanas operan en promedio al 37%.
La adquisición de esta planta, concretada durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se consolidó como un activo clave para la elaboración de combustibles de alto valor agregado dentro del sistema energético estatal.
Análisis de producción y eficiencia operativa
Las cifras operativas correspondientes al primer trimestre de 2026 ubican a la refinería Tula en el segundo puesto nacional con 170 mil barriles diarios, seguida por la planta de Dos Bocas con 146 mil barriles. En los siguientes lugares se encuentran Salina Cruz, Cadereyta, Minatitlán, Salamanca y Madero, las cuales procesan menos de 100 mil barriles diarios cada una. Analistas del sector energético explican que las diferencias en los niveles de productividad responden a las configuraciones técnicas, los niveles de complejidad y los modelos de contratación de personal en cada planta.
Frente a los cuestionamientos sobre el rendimiento, Pemex argumentó que las comparaciones directas no resultan técnicamente adecuadas debido a las condiciones de diseño de cada complejo. Asimismo, la empresa productiva del Estado indicó que la planta norteamericana opera con una plantilla de aproximadamente 960 empleados propios, apoyándose permanentemente en mil 200 contratistas externos para labores especializadas de mantenimiento e inspección, elevando su fuerza laboral operativa cotidiana a más de dos mil personas.
Retos laborales y financieros en la refinación nacional
Especialistas en materia económica, como Luis Miguel Labardini y Adrián Duhalt, señalan que los complejos mexicanos arrastran estructuras laborales sobredimensionadas acumuladas durante décadas. La influencia de los sindicatos y los objetivos de carácter político limitan la flexibilidad operativa, encareciendo los costos de producción y reduciendo la rentabilidad financiera en comparación con la eficiencia observada en Deer Park.
Para los consultores energéticos, el principal desafío de Pemex no radica únicamente en incrementar el volumen de procesamiento de crudo, sino en disminuir las suspensiones no programadas y maximizar la rentabilidadeconómica. La optimización continua de los procesos industriales y la modernización tecnológica se mantienen como prioridades estratégicas para equilibrar las finanzas de la petrolera estatal mexicana durante los próximos años.







